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Capítulo XII
Esta página reproduce un capítulo de
Influencia de la Civilización Romana en Cataluña

por D. José Balari y Jovany

publicado por
Libreria de Álvaro Verdaguer
Barcelona
1888

El texto es de dominio público.


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Capítulo XIV

p48 XIII

Límites geográficos del uso de las palabras orográficas

Desde que la Hispania Citerior y la Ulterior fueron declaradas provincias romanas — 543‑549 p49de Roma — 211‑205 antes de J. C. — en tercero y cuarto lugar, respectivamente, después de la Sicilia y la Sardinia, á consecuencia de la venida de Publio Cornelio Escipión durante la segunda guerra púnica, los romanos no cesaron de luchar para extinguir los conatos de independencia de los naturales del país. El buen éxito de las campañas dirigidas por M. Vipsanius Agrippa contra los cántabros y los astures, afianzó para Roma, en tiempo de Augusto, el completo dominio de la Hispania. Roma iba preparando antes de esta época su política de asimilación, pues había enviado colonos romanos á la importante localidad marítima de Ampurias, había otorgado los derechos de municipio itálico á la ciudad de Gades — 705 de R. — 49 antes de J. C. — concedió más tarde los derechos de ciudadanía romana á algunas otras ciudades españolas — 709 de R. — 45 antes de J. C. — y probablemente también hizo extensivo el derecho latino á otras muchas.1

La Colonia Julia Victrix triumphalis Tarraco, capital de la Hispania Citerior, á la cual prestó su nombre y fué llamada Hispania Tarraconensis cuando se hizo una nueva división administrativa p50del territorio de la Península, ha dejado algunos restos que recuerdan su antiguo esplendor é importancia. Entre las ciudades de la actual Cataluña, Tarragona fué la única que tuvo en su seno edificios propios para los espectáculos públicos. Aunque el P. M. Flórez publicó2 el diseño de las ruinas de los mismos, hubieran quedado dudas respecto de la existencia de un teatro en la época romana, por no estar bien comprobada, á no haberse hallado en 1826, al derribar un muro del castillo del Patriarca, los fragmentos epigráficos que, bajo el número 4280, publicó Hübner en el volumen II del Corpus inscriptionum latinarum. El Anfiteatro estaba al E. de la ciudad, á la orilla del mar, en el sitio donde está hoy el presidio, y perseveran los vestigios del monumento. "Sus gradas estaban abiertas á pico, y se reconocieron años pasados, cuando se formó el terraplén, en el patio del presidio, bajando desde la ciudad una escalinata magnífica." "El Circo estaba en aquella parte de muralla que desde el pie del castillo de Pilatos sigue hasta el baluarte de Carlos V."3

p51 "Los anticuarios — dice D. Joaquín Costa4 — han descubierto ruinas y vestigios de teatros romanos en numerosas poblaciones de nuestra Península; Cean Bermúdez los señala en Cabeza del Griego, Cazlona, Toledo, Sevilla, Itálica, Écija, El Castillón, Mérida, Coruña del Conde, Acinipo ó Ronda la Vieja, Tarragona y Sagunto." No hay necesidad de alegar otros datos de índole diversa parte dejar sentado un hecho admitido por todos sin género de duda, ó sea: la asimilación realizada por el pueblo indígena con respecto de la lengua, religión, usos y costumbres propias de los romanos. La España indígena, que desde este punto de vista aparece uniformemente transformada por la eficacia de aquella civilización, recibió otra influencia especial y posterior, también romana, solamente en la región llamada Cataluña. Esta influencia especial y característica está demostrada por el estudio etimológico y comparativo precedente, que ha puesto de relieve un hecho social común á Cataluña, Provenza é Italia. En épocas distantes de los tiempos actuales las cuestiones filológicas y etnográficas se dan la p52mano, puede decirse que se confunden en una sola. Por esto no es aventurado afirmar que los nombres orográficos, objeto de este estudio, son también datos etnográficos relativos á la población de Cataluña, que por tal motivo ofrece uno de tantos rasgos peculiares de la misma, que la distinguen de los habitantes del resto de la Península.


Notas del autor:

1 Mommsen. — Historia de Roma, trad. esp., t. VIII, cap. XI, pág. 336.

2 P. M. Florez. — España sagrada, t. XXIV, cap. XXI, pág. 223 y siguientes.

3 Madoz. — Diccionario geográfico, estadístico, histórico, etc., t. XIV, pág. 650.

4 Poesía popular española y mitología y literatura celto-hispanas, pág. 447.


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Página actualizada: 17 ene 12